Aprende a conservar lácteos de forma correcta para mantener su calidad y frescura.
Los productos lácteos son de los más consumidos y de mayor rotación en cualquier negocio de alimentos. Sin embargo, también son de los más delicados. Una mala conservación puede afectar su sabor, textura y seguridad alimentaria, lo que se traduce en pérdidas para tu negocio y una mala experiencia para tus clientes.
Aquí te compartimos los consejos más importantes para conservarlos correctamente.
1. Mantén la temperatura adecuada
La regla más importante: los lácteos deben mantenerse refrigerados entre 2°C y 4°C en todo momento. Evita sacarlos del frío por periodos prolongados, especialmente en climas cálidos, ya que el calor acelera su deterioro y puede generar riesgos de contaminación.
2. Respeta la cadena de frío
Desde el momento en que recibes los productos hasta que los usas o los vendes, la cadena de frío no debe romperse. Verifica que tu equipo de refrigeración esté funcionando correctamente y que la temperatura se mantenga estable.
3. Mantenlos bien sellados
Los lácteos absorben fácilmente olores de otros alimentos. Asegúrate de mantenerlos en sus empaques originales o en recipientes bien cerrados para preservar su sabor y evitar la contaminación cruzada dentro del refrigerador.
4. Revisa las fechas de vencimiento
Organiza tu inventario bajo el principio PEPS (Primero en Entrar, Primero en Salir). Los productos más antiguos deben usarse o venderse antes que los recién llegados, reduciendo así el desperdicio.
Una buena conservación empieza con un buen proveedor
En Distribuidora Dante garantizamos una cadena de frío adecuada desde el origen hasta la entrega, para que recibas lácteos frescos y listos para ofrecer lo mejor a tus clientes.

